Subastas de compra de energía y potencia

En un contexto marcado por la creciente demanda de energía y la necesidad de adoptar fuentes sostenibles, las subastas de energía y potencia emergen como protagonistas en una revolución que redefine el panorama del suministro energético global.

El propósito fundamental de las subastas consiste en facilitar la contratación de energía y potencia entre las distribuidoras y los generadores. Este proceso competitivo impulsa la participación de los oferentes, mayormente constituida por generadores nuevos y ya existentes, por un lado y de las distribuidoras y organismos de compra que constituyen la demanda regulada, por el otro, es decir, los consumidores finales.

Aunque los objetivos explícitos de las licitaciones son establecidos por sus organizadores, cabe destacar que llevan implícitos varios propósitos clave: minimización del costo total de compra de energía y potencia, ejecución de un plan de expansión a mínimo costo, promoción de la generación renovable con una expansión óptima, atracción de nuevos generadores más eficientes, transparencia en la contratación y fomento de la competencia.

El espectro de modalidades de subastas es amplio y varía según su metodología, desde la tradicional subasta de sobre cerrado hasta las rondas sucesivas o la versión de múltiples rondas. Cada una de estas modalidades presenta sus propias ventajas y desafíos. Es en este punto donde Julián Nóbrega, consultor de Quantum América, destaca su preferencia por las licitaciones abiertas: “ Nosotros defendemos las licitaciones abiertas, en las que las tecnologías compiten entre sí para obtener un lugar en función de ciertas restricciones de contratación”.

Al mismo tiempo, destaca uno de los desafíos cruciales que enfrentan las subastas, el cual consiste en la transparencia durante su ejecución. Para abordar esto, Quantum ha desarrollado OPTIME, un modelo de optimización de costos basado en programación lineal mixta, con el fin de resolver problemas complejos, evaluar distintas ofertas y facilitar las subastas abiertas. 

“La esencia radica en permitir que los generadores ofrezcan potencia y energía según sus condiciones y características naturales. Luego, mediante un modelo de minimización de costos que tenga en cuenta todas las variables relevantes (perfiles, precios, tecnologías, estacionalidades, entre otros), se determina el mix óptimo que satisfará la demanda al menor costo posible”, sostiene”. 

Sin embargo, existen varios desafíos que obstaculizan su desarrollo. Desde una perspectiva técnica, Nobrega destaca la importancia de que las restricciones y condiciones de las licitaciones estén bien diseñadas. Asimismo, enfatiza la necesidad de garantizar la coherencia del procedimiento, evitando errores técnicos y, sobre todo, manteniendo la transparencia.

Con miras al futuro, el consultor subraya que las empresas oferentes deben cultivar la confianza sostenible y estar dispuestas a implementar subastas complejas. Esto permitirá obtener precios más favorables y beneficiar a la demanda regulada. Es así como, mediante esta combinación de innovación y confianza, las licitaciones de energía se presentan como el camino hacia un futuro sostenible y eficiente. 

Profesionales Involucrados

Contacto